Según una leyenda japonesa, tu mayor deseo se hará realidad, si construyes mil grullas de papel. La consigna de crear grullas de papel en la lucha por la paz, se remonta a la historia de una de las pequeñas víctimas de la bomba de Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial.

Sadako vivía con su familia cerca del puente Misasa, en la ciudad de Hiroshima. La bomba atómica explotó a 1700 metros de distancia. Sadako voló a través de una ventana y su madre salió corriendo de la casa, sospechando que la encontraría muerta, pero estaba viva, indemne, sin lesiones aparentes. Mientras huía por la calle, Sadako y su madre quedaron atrapadas en la lluvia negra.

Sadako creció como cualquier otra chica, convirtiéndose en un miembro importante del equipo de relevos de su escuela.

En noviembre de 1954, Sadako de once años de edad desarrolló una hinchazón en el cuello y detrás de las orejas. En enero de 1955, se le formó púrpura en las piernas. Después de su 12.º cumpleaños (el 7 de enero de 1955), se le diagnosticó leucemia maligna aguda de las glándulas linfáticas (su madre se refería a ella como una enfermedad de la bomba atómica).

El 20 de febrero de 1955 Sadako fue hospitalizada. Los médicos le pronosticaron, como máximo, un año de vida.
En esta época diez años después de la explosión atómica, se observó un aumento en los niveles de leucemia, especialmente entre los niños. A principios de los años cincuenta los japoneses sospechaban que esos casos eran causados por la exposición a la radiación.

Al día siguiente, 21 de febrero de 1955, Sadako fue admitida como paciente en el hospital de la Cruz Roja de Hiroshima para tratamiento y transfusiones de sangre. En el momento en que fue admitida, su recuento de glóbulos blancos era seis veces mayor que el de un niño de su edad.

En agosto de 1955, después de dos días de tratamiento, fue trasladada a una habitación con una compañera de cuarto, una niña estudiante de secundaria que era dos años mayor que ella, también enferma de cáncer. Fue esta compañera quien le contó la leyenda japonesa que promete que a quien pliegue mil grullas de origami se le concederá cualquier deseo. Ella le enseñó a Sadako cómo doblar las grullas de papel.

Una versión popular afirma que Sadako no alcanzó la meta de doblar 1000 grullas, que solo dobló 644 antes de su muerte, y que sus compañeras de escuela completaron las 1000 y las enterraron con ella. Sin embargo, en un documental en blanco y negro, el padre de Sadako, Shigeo Sasaki, dijo que Sadako había hecho aproximadamente 1400 grullas de papel, las sus padres guardaron en su casa.  Y mostró las grullas en el documental. Las compañeras de escuela hicieron mil grullas de papel que se enterraron con Sadako.

 

Esto se explica también en el libro Sadako y las mil grullas de papel. Una exposición que apareció en el Museo Memorial de la Paz de Hiroshima declaró que a finales de agosto de 1955, Sadako había logrado su objetivo y continuó haciendo más grullas.

A pesar de que, durante sus días en el hospital, Sadako tenía mucho tiempo libre para doblar las grullas, se le acabó el papel. Utilizaba envoltorios de medicamentos y cualquier otra cosa que pudiera conseguir. Para ello iba a las habitaciones de otros pacientes a pedirles el papel de sus regalos de buenos deseos. Su amiga Chizuko le conseguía papel de la escuela.

Chizuko amiga de Sadako

Durante su permanencia en el hospital su estado empeoró progresivamente. A mediados de octubre de 1955 la pierna izquierda se hinchó y se puso morada. Ya muy grave, en la mañana del 25 de octubre de 1955, después de que sus padres le instaran a comer algo, Sadako pidió té de arroz. Cuando lo saboreó, comentó: Es sabroso. Esas fueron sus últimas palabras. Con su familia a su alrededor, Sadako murió a la edad de 12 años.

Después de su muerte, el cuerpo de Sadako fue examinado por la Atomic Bomb Casualty Commission (Comisión de Bajas por la Bomba Atómica) para investigar los efectos de la bomba atómica en el cuerpo humano. Más tarde se reveló que la comisión había llevado a cabo varias pruebas en Sadako mientras ella estaba viva.

versión popular

Sadako Sasaki tenía dos años cuando cayó la bomba en Hiroshima, ciudad en la que vivía. Diez años más tarde (cuando tenía 12 años), como consecuencia de la irradiación que le produjo la bomba de Hiroshima, los médicos le diagnosticaron leucemia. Cuando la pequeña Sadako estaba en el hospital recuperándose de su enfermedad, su amiga Chizuko le explicó la historia de las 1.000 grullas de papel. La historia consiste en que si deseas algo con mucha fuerza y construyes 1.000 grullas de papel ( papiroflexia), los dioses te concederán ese deseo que tanto anhelas.

Es así como Sadako deseó curarse de su terrible enfermedad y para ello se propuso construir por sí misma 1.000 grullas de papel, aunque no logró conseguirlo porque falleció mucho antes de poder acabarlas todas. Murió en octubre de 1955 y sólo había conseguido plegar 644 grullas de papel. Simbólicamente, sus amigos continuaron su misión y completaron las mil grullas, con la esperanza de que se evitaran las guerras en el futuro y se consiguiera la paz entre todos los países del mundo.

Tres años más tarde de la muerte de Sadako, los niños de toda la ciudad de Hiroshima le dedicaron una estatua de ella con una grulla en su mano. La estatua está en el Parque de la Paz de Hiroshima.

Monumentos

En el Parque de la Paz de Hiroshima fue construida la estatua dedicada a Sadako en 1958.

 

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