Japón un país seguro y con poca criminalidad

Japón es uno de los lugares más seguros y con menos criminalidad del mundo. De hecho, si viajas a Japón uno de las mejores sensaciones que tendrás es la de la extrema seguridad que se respira en todos los lugares, incluso callejeando en cualquier parte de ciudades como Tokio, Kioto u Osaka.

Todos los lugares parecen seguros y, por supuesto, la gente parece muy respetuoso con el prójimo, lo que incrementa la sensación de seguridad. Nadie debería tener miedo de viajar a Japón en este sentido, y es un ejemplo de seguridad y respeto para todo el mundo.

Por supuesto, esto no quiere decir que en Japón no exista la criminalidad, pero sí es mucho más baja que en otros países también muy visitados, como Estados Unidos.

Pero… ¿por qué el índice de criminalidad japonés es tan bajo? No existe un único motivo, y en realidad hay varias razones las que ayudan a convertirla en una sociedad extremadamente respetuosa con el vecino, con el ciudadano de al lado y, por consiguiente, con la comunidad. Y esto tiene mucho más mérito sabiendo que el país ha estado inmerso en guerras civiles y mundiales muchos años, y que la recuperación de la Segunda Guerra Mundial fue terrible, además de otros periodos financieramente desastrosos posteriores. Sin embargo, Japón mantiene la criminalidad a niveles muy bajos.

El crimen desciende año tras año

Uno de los motivos por los que la delincuencia o el índice de delitos ha descendido en Japón, es porque llevan 11 años seguidos registrando números decrecientes. Los robos, que son los crímenes más habituales del país, han ido descendiendo desde el 2002. Sí es cierto que aumentan delitos “diferentes” como las estafas y los delitos cibernéticos. Para esto, Japón, curiosamente, también es más avanzada.

Estricta legislación y penas muy elevadas

Japón es muy segura porque, al contrario que en otros países, las leyes son tremendamente estrictas en lo referente a elementos directamente relacionados con la violencia.

Japón tiene una de las legislaciones más restrictivas en lo relacionado a la venta y obtención de armas de fuego. Además, las penas de los diferentes delitos son tremendamente duras, así que la disuasión preventiva también es un factor importante. Es uno de los países modernos en donde la pena capital es legal en caso de homicidio, especialmente para los asesinos múltiples.

Poco tráfico de drogas

Con los años Japón ha logrado mantener ciertos problemas de las sociedades modernas muy controlados. Por ejemplo, no es un secreto que el tráfico de droga en occidente es un problema bastante preocupante, Esto provoca que, tanto relacionados con el consumo, como por el propio tráfico, en occidente tengamos bastantes delitos al año relacionados con las drogas. En Japón hay muy pocos problemas relacionados con el tráfico de drogas.

Gran cantidad de policía y puestos de la misma

Japón es un lugar en el que hay muchos policías por habitantes, aunque no es un número excesivamente alto: entorno a 200 policías por cada 100.000 habitantes (bastante parecido a Estados Unidos).

Además de tener un buen número de policías – tampoco es que necesiten demasiado – en Japón es habitual ver policías por la calle continuamente.

En el país del sol naciente es común ver los clásicos koban, casetas de policía que se encuentran cada pocas calles. Las habéis visto, sin duda, en muchos anime, como ‘Shin-chan’. En cada caseta hay unos 2 o 3 policías, disponibles en cualquier momento y en contacto directo con los transeúntes. La respuesta policial no podía ser más rápida.

La rehabilitación, parte esencial

Una de las partes más problemáticas de la delincuencia occidental es la rehabilitación. En un porcentaje elevado, los delincuentes son reincidentes.

En Japón la rehabilitación se cuida hasta el más mínimo detalle. El Ministerio de Justicia japonés cuenta con la Oficina de Rehabilitación, responsable de administrar todos los asuntos relativos a la reinserción en la comunidad de los presos. Esta oficina cuenta con escuelas de formación, que instruyen a los delincuentes para regresar a la sociedad de forma productiva.

Mentalidad colectiva

Gran parte de la causa de la poca delincuencia en Japón es, sin duda, su cultura, cómo son educados y cómo piensan ciertas cosas. Su mentalidad es totalmente diferente a la Occidental, y el peso de la comunidad es mucho mayor que en Occidente.

Un delincuente japonés, probablemente, piense mucho antes en la vergüenza de haber “decepcionado” a la comunidad, que en las consecuencias de sus actos delictivos (siempre y cuando no se tengan problemas mentales). Son criados para servir a la comunidad, al bien común, y por ello parecen tan amables y respetuosos.

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